Parque de Las Leyendas

De Wiki Sumaq Peru
Saltar a: navegación, buscar
Casacada en el Parque de las Leyendas

Senderos llenos de árboles. Leones, osos de anteojos y guacamayos. Jardines, veredas limpias y bien cuidadas. Vicuñas, peces multicolores y lagartos. Huacas sagradas de la pre-inca cultura Maranga. Columpios, toboganes y sonrisas todo esto -y más- en un sólo lugar: El Parque de las Leyendas.

Para el adulto limeño contemporáneo, atravesar las puertas del Parque de Las Leyendas debe ser algo así como desempolvar un álbum de fotos entrañable. Siguen ahí el león y sus leonas, el cocodrilo de Tumbes que nunca se mueve, el espacio de las aves disecadas donde un cóndor inacabable abre las alas soberbiamente, el laberinto que antes parecía tan grande, la locomotora en el área de juegos, la mina oscurísima –hoy ampliada– y un sinfín de guiños del pasado.

Pero eso no quiere decir que el valor del parque se apoye únicamente en la nostalgia que pueda despertar en los niños del ayer; la renovación ha sido constante y las 150,000 personas que cada mes lo visitan así lo demuestran.

Contenido

Ubicación

Av. la Marina Cuadra 24 Lima-Perú

Creación del Parque

El Parque de Las Leyendas fue fundado en 1964 por encargo del entonces presidente Fernando Belaúnde Ferry. El nombre original del proyecto fue Parque Infantil Las Leyendas y fue puesto en manos de Felipe Benavides Barreda, a la sazón presidente del PARNAZ (Patronato de Parques Nacionales y Zonales), quien encargó la empresa al director de ese mismo organismo, José Enrique Barreto Estrada (hoy general FAP en retiro y presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas-PATPAL).

Luego de definirse que el parque recrearía las 3 regiones naturales del Perú, Barreto convocó al arquitecto norteamericano Robert Everly, quien hizo levantamientos aerográficos y topográficos del terreno en el que a la postre se haría la construcción –130 hectáreas que fueron compradas a la Universidad Católica– y planteó el perfil del parque. Rebautizado el proyecto como Parque Central Cultural de Las Leyendas, se puso manos a la obra empezando por la Zona Selva, que al principio era una pampa eriaza.

“Diseñé las jaulas, trochas y ambientes abiertos para aves, mamíferos y peces que trasladé desde el zoológico de Iquitos, incluyendo el trasplante y envío de vegetación autóctona”, recuerda el general Barreto. Con los cambios de gobierno vinieron reajustes burocráticos que concluyeron con la constitución de una institución independiente de otros parques, el ya mencionado PATPAL, perteneciente al Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social.

Diversidad biológica

Lobo de mar en el acuario del Parque

El Parque de las Leyendas alberga en su colección zoológica 2,140 animales de 262 especies diferentes, de las cuales, 76 especies son mamíferos, 95 aves, 40 reptiles, 46 peces, además de 2 anfibios y 3 arácnidos. Estos ejemplares de la fauna peruana se encuentran distribuidos en las regiones naturales del país: Costa, Sierra y Selva. Se cuenta también con una Zona Internacional, que alberga especies exóticas y un acuario.

En total mil sesenta y un huéspedes (de 152 especies pertenecientes a 55 familias y 26 ordenes, entre mamíferos, reptiles, aves, anfibios y peces) tiene este hotel capitalino. Originalmente ciento veinte hectáreas conformaban el Parque, lamentablemente ante el letargo de la comunidad y las autoridades los invasores se han apropiado de veinte hectáreas para alzar grandes residencias (de hasta cuatro pisos y con...¡piscina!) inclusive sobre las ruinas sagradas de los más antiguos habitantes de esta parte de la ciudad.

Monumentos arqueológicos que alberga

“El Complejo Huaca Cruz Blanca”, el primer monumento del circuito en ser excavado para su estudio y puesto en valor, y que actualmente se puede visitar. Parte de este circuito lo integra el museo de sitio “Ernst W. Middendorf”, donde también se encuentra la exposición permanente de las Tumbas Reales del Señor de Sipán, que fue inaugurado el 16 de octubre del 2002.

Huaca La Cruz

Los Monumentos Arqueológicos que alberga el Parque de las Leyendas son testimonio de nuestros antepasados de "Maranga" y forman parte del patrimonio cultural de todos los peruanos. Por ello el Parque de las Leyendas realiza desde el año 1997 una intensa campaña de defensa y conservación de las mismas involucrándolas en las metas del desarrollo del Parque con la finalidad de brindar al público visitante la información necesaria que le permita colaborar de forma activa y constante en la difícil pero gratificante tarea de conservar nuestros monumentos arqueológicos.

El área arqueológica del Parque de Las Leyendas -Felipe Benavides Barredase encuentra dividida a nivel arqueológico en dos sectores claramente definidos como son: el sector amurallado (con monumentos en su mayoría de épocas tardías) que comprende a un gran número de estructuras, como la Huaca La Palma y el Palacio Inca, concentradas dentro de un amplio perímetro amurallado (conocido como el Recinto Amurallado), y el sector extramuros donde resaltan también un conjunto de monumentos con características de tipo administrativo como Huaca Tres Palos, San Miguel, Cruz Blanca, La Cruz y otros monumentos (en el sector norte del parque) que corresponden a la época de la Cultura Lima (0 – 600 d.C..) tales como la Huaca Middendorf, la Huaca Larga, la Huaca 32, entre

Complejo Arqueológico de Maranga

Ubicación y características del Complejo

Guacamayo

El Complejo Arqueológico Maranga se ubica en la costa central, en la margen izquierda del río Rímac; se extendía originalmente por buena parte de los actuales distritos de Lima, Pueblo Libre y San Miguel.

Sin embargo durante la primera mitad del siglo XX, éste fue siendo destruido a causa del avance creciente y poco organizado de la ciudad limeña. Para la década de 1960 sólo quedaba un área remanente entre las antiguas haciendas de Pando y Maranga, que a fin de salvaguardarla fue declarada Reserva Arqueológica por el entonces Patronato de Arqueología.

Esta área de reserva fue cedida en custodia al Parque de Las Leyendas, el cual se creó el 21 de Marzo de 1964, con la finalidad de mostrar a la comunidad la variada riqueza natural del Perú y cautelar el patrimonio arqueológico en su interior.

Es así entonces que el Parque de Las Leyendas - Felipe Benavides Barreda se halla ubicado sobre la zona arqueológica más vasta y mejor conservada de Lima Metropolitana: el Complejo Arqueológico Maranga.

En él podemos hallar un conjunto de monumentos arqueológicos muy diversos como templos, palacios, centros administrativos, plazas, murallas, caminos, canales de irrigación; todos ellos distribuidos en una extensión de 97 Hectáreas. Estos testimonios pertenecen a distintas sociedades que ocuparon consecutivamente el área por más de 2000 años.

Entre ellas se encuentra la cultura Lima (0 – 600 d.C.), la cual erigió su sede administrativa y ceremonial en el lugar del que venimos hablando, utilizando para sus enormes construcciones millones de pequeños adobes hechos a mano (conocidos coloquialmente como “adobitos”).

Posteriormente el Curacazgo de Maranga (1100 – 1470 d.C.) establece también la sede de su gobierno en la zona. Las construcciones de esta época se caracterizan por la construcción de estructuras en tapia. A continuación, los Inca ocupan la zona y remodelan la arquitectura del Curacazgo de Maranga para adaptarla a sus fines de colonización. Desde octubre de 2003, toda esta extensa zona arqueológica ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación.

Museo de Sitio Ernst Middendorf

El Museo de Sitio “Ernst W. Middendorf” fue inaugurado el 24 de enero del 2003. Lo particular de este museo es que corresponde a un museo de arqueología, situado dentro de una importante zona de valor histórico conocida actualmente como el Complejo Arqueológico Maranga, escenario de uno de los procesos culturales prehispánicos de gran relevancia para la costa central del Perú.

De ahí que en el Museo se exhiba, conserve e investigue el extraordinario patrimonio cultural de Maranga declarado hoy Patrimonio Cultural de la Nación.

Objetivos del Museo

Los principales objetivos del museo son incentivar en la comunidad el conocimiento de este valioso patrimonio cultural que nos rodea, formado por aproximadamente 50 monumentos arqueológicos que representan una historia de más de 2000 años, y asegurar la preservación de este legado a las futuras generaciones a través de la concientización para su protección.

Visitantes

Búfalos

Cada año, un millón setecientas mil personas coinciden en este punto en busca de sano esparcimiento, de un lugar donde estar en contacto directo con la naturaleza y poder tumbarse bajo la sombra de un árbol sin que los automóviles amenacen la vida ni el descanso.

Costa, sierra y selva; las tres regiones de nuestro inmenso Perú están reproducidas para que podamos contemplar mucho de las variedades de flora y fauna autóctona (algunas de ellas en peligro de extinción) que conforman esos ecosistemas en la vida real.

La fauna típica de otras latitudes también ha encontrado refugio en el Parque, así podemos ver leones, chimpancés, elefantes, una jirafa y otros simpáticos animales originarios del Africa y otras zonas del globo.

El buen zoológico

Pinguinos de El Parque de las Leyendas

Hace algunos años el Dr. Godofredo Stutzin, conservacionista chileno de amplia y reconocida trayectoria, escribía: Tres E -Enseñanza, Estudio, Esparcimiento- señalan las funciones de un jardín zoológico. Podrían agregarse dos más: Encantamiento y Encuentro.

El zoológico es un oasis encantado donde se produce el encuentro del habitante del desierto urbano con la naturaleza viviente. Sólo un buen jardín zoológico puede cumplir estas funciones.

Un buen zoológico es aquél en que tanto los animales como el público se hallan a gusto dentro de lo zoologicamente posible... Quienes visitan el Parque de las Leyendas pueden, pues, darse cuenta que, el nuestro, es verdaderamente un buen zoológico.

Hipopótamo captura la atención del público

Pese al anémico presupuesto gubernamental (que este año será incrementado a ciento setenta dólares anuales) el zoológico ha logrado salir adelante gracias a una correcta administración de los ingresos por boletería y ventas de golosinas y refrescos en los kioskos.

Estos fondos han permitido, no sólo, que el parque luzca limpio y que los animales gocen de una dieta adecuada, sino, además, que se saquen adelante diversidad de proyectos como, por ejemplo, la construcción de una hermosa portada o la rehabilitación de un antiquísimo estanque de agua que tuvo su origen cuando en la zona imperaba la cultura Maranga, por citar solo un par. Se han adecuado nuevos ambientes de exhibición y se viene trabajando, además, en una laguna de oxidación que se sumará a otras dos construidas hace ya algún tiempo.

Hay que resaltar que estas lagunas no sólo están sirviendo para purificar los desagües del Parque sino que, además, se han convertido en aeropuerto obligado para una variedad de aves migratorias en busca de un poquito de agua y descanso.

Un parque que ya es leyenda

Oso tomando su siesta en un día de muchas visitas

En 1983 Felipe Benavides Barreda fue nombrado para presidir el Patronato del Parque de las Leyendas; no había entonces ninguna vicuña en exhibición. Hoy cincuenta y dos vicuñas hacen que Las Leyendas tenga un record en lo que a población en cautiverio de ese camélido se refiere, y es que desde que Benavides volvió al Parque, mucho se logró.

Ya antes, desde 1964 hasta 1969, había estado al frente del zoológico. Cambios y reformas que se vivieron durante los años de gobierno militar lo obligaron a alejarse del cargo. Suponemos que ustedes recordarán en lo que se había convertido nuestro Parque después del 69: una especie de mercadillo al aire libre, llena de ambulantes, donde la basura era parte del paisaje y, seguramente, alimento de los entristecidos animales.

Con trabajo infatigable, mucho esfuerzo y prácticamente sin apoyo económico se logró recuperar el Parque. Cierto es que hay algunas deficiencias que aún no logran superarse debido a la falta de recursos y apoyo técnico de otras organizaciones, pero lo conseguido hasta ahora demuestra que hay honestidad, conocimientos, talento y buenas intenciones.

Algunos especialistas vienen cuestionando la capacidad científica de los encargados del Parque y hay quienes han llamado empírico a Benavides, tratando de desmerecer los conocimientos de toda una vida dedicada a la conservación y preservación de la vida silvestre.

Pues bien, el empirismo de don Felipe y de sus colaboradores ha sido aplaudido por la Sociedad Zoológica de Londres a tal punto que se le ha dedicado seis páginas en el International Zoo Year Bookn al éxito alcanzado en lo que se refiere a reproducción en cautiverio de la vicuña.

El imperio de las vicuñas

Hace cinco años en 1985, por una inexplicable gestión gubernamental llegaron al Parque treinta vicuñas. Habían sido capturadas en Pampa Galeras con autorización de la Dirección General de Forestal y Fauna para ser trasladadas a la Reserva del Chimborazo en el Ecuador, el único problema que tuvieron los técnicos fue que ya con las vicuñas en Lima se enteraron de que la reserva ecuatoriana estaba en proceso de habilitación.

Artesanías de la Selva

Felizmente las pobres encontraron refugio en el Parque, algunas lamentablemente murieron. Hoy, luego de cinco años en Las Leyendas, las vicuñas se ven saludables y hermosas. Se ha lo grado cambiar la dieta que tenían en Pampa Galeras (donde se alimentaban de los líquenes que crecen bajo el ichu andino) por una de zanahorias, pasto seco, alfalfa y sal.

Se ha alcanzado el promedio de 64 por ciento de éxito en los embarazos (alta cifra tratándose de reproducción en cautiverio); este año se ha decidido hacer descansar los vientres de estas prolíficas mamá vicuñas.

Así, pese a algunas imperfecciones (que son nada frente al desastre que impera en zoológicos de la mayoría de ciudades latinoamericanas) el nuestro se ha convertido en ejemplo a nivel internacional. Es el Parque de las Leyendas un espacio pedagógico, un oasis de paz en mitad del caos urbano. Un lugar donde la vida silvestre tiene la batalla ganada, para bien de los miles de niños y niñas que cada día llegan emocionados a ver un león de verdad, un monito con su mamá, la boca grande del cocodrilo. En el Parque de la Leyendas la vida continúa pese a la Guerra en el Golfo y los problemas que los hombres se esfuerzan en inventar.

Referencias


Del.icio.us! | Digg! | Meneame! | Blinklist! | Furl! | Technorati!