Julio C. Tello

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BIOGRAFÍA

Julio César Tello. "Padre de la Arqueología Peruana"


Hijo de una modesta familia agricultora, Julio C. Tello nació en la provincia limeña de Huarochirí el 11 de abril de 1880. Sus padres fueronJulián Tello y Maria Asunción Rojas de Tello; ellos fueron campesinos. Desde pequeño destacó por ser inteligente, por ello le auguraron éxito en la vida.

Concluyó sus estudios secundarios en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe. Poco después conoció a Ricardo Palma, personaje que le ofrecería un empleo en la Biblioteca Nacional, donde empezó a interesarse por la arqueología y la antropología.

Decidió seguir la carrera de Medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, concluyendo sus estudios en 1909.

Considerado ya un intelectual, la Universidad de Harvard le ofrece una beca para doctorarse en Antropología y Arqueología, en 1911.Luego pasó a Europa a continuar sus estudios de especialización en el seminario de antropología en la universidad de Berlín en 1912.

Años después visita Europa para ampliar sus conocimientos científicos, y poco después se casa con la inglesa Olive Chessman.

La perspectiva que le dio el conocimiento de la medicina y las ciencias antropológicas, abrió para él un camino sumamente estimulante: estudiar los orígenes de las culturas peruanas, tan ricas y complejas.

Es considerado Padre de la Arqueología peruana porque fue el primero que se propuso estudiar, con la rigurosidad y métodos adecuados, la formación y la naturaleza de las culturas antiguas del Perú, convencido de que era la única manera de comprender al Perú actual. Regresó al Perú y organizó el museo de Antropologia y Arqueologia en 1913, integró la expedición que la universidad de Harvard. Después fundó ¨Los jardines del museo de la Magdalena¨

Fue nombrado director del Museo Nacional y empieza a recorrer todo el país con el fin de realizar trabajos de campo, haciendo valiosas investigaciones y aportes en cuanto a las culturas Chavín, Paracas, Tiahuanaco, Pachacámac, Ancón y otras más.

Su gran vocación humanística lo llevó a dictar cátedras en la Pontificia Universidad Católica y la Universidad San Marcos. Fue diputado entre 1919 y 1929, período en el cual presentó proyectos de ley en favor de la Protección y Conservación de Monumentos Históricos; y de la Reforma Universitaria, donde se enfatiza la investigación, la formación de docentes y la capacitación de profesionales a través de becas.

También interpretó la relación entre el desarrollo étnico-cultural y el medio ambiente, mostrando la heterogeneidad del peruano pre y post-hispánico.A los 67 años de edad, Julio C. Tello contrajo cáncer a los ganglios, falleciendo el 3 de junio de 1947 en el hospital Arzobispo Loayza, dejándonos un legado inigualable.

SU VISIÓN DEL PASADO PERUANO

Tello sabía que las naciones sólo pueden crecer en armonía cuando estudian y reconocen su pasado. Por eso es tan importante estudiar la Historia del Perú, porque de esta manera se construyen y fortalecen las raíces de nuestra identidad. Estudió muchas culturas peruanas, como por ejemplo la cultura Paracas. Entre sus libros más importantes destacan: El origen de las civilizaciones antiguas e Introducción al estudio de las civilizaciones de Paracas.

Sin embargo, su principal interés estuvo en el estudio de la cultura Chavín. Tello creía que Chavín fue la cultura madre de las civilizaciones andinas posteriores que se desarrollaron en el Perú. El aporte de Tello en este sentido es invalorable: dio a conocer al mundo una gran cultura peruana desarrollada en Ancash a partir del siglo IX A.C, en la zona de Chavín de Huántar, y en los valles de Cupisnique, Casma, Nepeña y Lambayeque. Entre las expresiones más conocidas de esta cultura está el gran castillo Chavín, adornado por las famosas cabezas clavas, el obelisco Tello, y la representación estilizada de una deidad felina representada en la cerámica negra, joyas, armas y relieves en piedra en sus construcciones y monolitos.

APORTES

La contribución de las investigaciones del profesor Tello sobre Chavín permitieron no sólo determinar su enorme importancia en el nacimiento de las culturas peruanas sino también comprender el proceso de formación de las mismas. El castillo de Chavín fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Apasionado por la arqueología peruana, Julio C. Tello fundó en 1924 el Museo de Arqueología y estimuló a muchos jóvenes investigadores para continuar la tarea de descubrir las culturas prehispánicas del Perú.

El profesor Julio César Tello fue un gran científico e investigador de las culturas del antiguo Perú. Pero fue, antes que nada un peruano enamorado de su país, que sabía que la grandeza y fortaleza de los hombres y mujeres que construyeron los fabulosos templos y fortalezas en la antigüedad, es la misma grandeza y fortaleza de los peruanos de hoy, que pueden, si se lo proponen, construir una nación feliz para todos. En ese esfuerzo se comprometió él hasta su muerte el 7 de junio de 1947.

JULIO C. TELLO: PADRE DE LA ARQUEOLOGÍA PERUANA

Por Anastasio Vega Ascencio, Congresista de la República

La inmensa obra de Julio C. Tello Rojas probablemente, no ha recibido la atención que merece, más aún si tenemos en cuenta que la suya ha sido una de las influencias más sobresalientes en la conformación y desarrollo de la arqueología peruana y en la búsqueda de nuestra identidad nacional.

Tello tuvo el mérito de ser uno de los primeros científicos sociales en romper la idea dominante de la inferioridad de los antiguos pueblos del Perú. Para ello acumuló ingentes testimonios de la grandeza de nuestro pasado, en contra de los que se avergonzaban de lo genuinamente indígena. Con justa razón su obra se constituye en la columna vertebral de la arqueología nacional.

Rescató en las llanuras costeñas, innumerables tumbas, templos y ciudades de la maleza que los cubrieron durante miles de años; así como, imágenes de dioses de oro, piedra y barro e infinidad de evidencias de la realidad sociocultural y económica del antiguo poblador peruano.

El paladín del autoctonismo y de la tarea de peruanizar al Perú, defendió sus principios con decisión y pugnacidad sin par. Por todo esto, Julio C. Tello se ha convertido en una especie de leyenda y su nombre sigue siendo grande en la historia de la arqueología. Tello propugnó el autoctonismo de la civilización andina, señalando que sus raíces se hallaban en Chavín y en pueblos que se habrían desarrollado siglos antes en la floresta tropical. Fue defensor tenaz de nuestro patrimonio cultural y como indio de raigambre luchó por su raza marginada y vilipendiada.

Batalló a través de sus fructíferas iniciativas e intervenciones en el Parlamento nacional como Diputado por Huarochirí entre los años 1917 y 1929, como Director del Museo Nacional y, básicamente, a través de su creación intelectual, fruto de una incansable investigación, evidenciada en sus obras fundamentales: "Introducción a la Historia Antigua del Perú" (1912); "Wirakocha" (1923); "Antiguo Perú" (1929); "Origen y Desarrollo de las Civilizaciones Prehistóricas Andinas" (1942); "Sobre el Descubrimiento de la Cultura Chavín en el Perú" (1944); y en las publicaciones póstumas realizadas gracias a la labor de su discípulo Toribio Mejía Xesspe, tales como "Paracas Primera Parte" (1956); "Arqueología del Valle de Casma" (1960) y "Chavín: Cultura Matriz de la civilización andina" (1960). Todas ellas marcaron verdaderos hitos en la bibliografía arqueológica y constituyeron vigorosas muestras de su amplia visión. Especial mención merece aquello referente al famoso "Archivo Tello". Se sabe que esa documentación inédita cuyo extenso catálogo fuera publicado por Carlos Daniel Varcárcel contiene trabajos muy valiosos acerca de la iconografía, ceramografía y tecnología de las culturas precolombinas. La Universidad Nacional Mayor de San Marcos es la depositaria de este valioso archivo, y para su preservación e investigación creó el "Centro de Documentación Antropológica y Archivo Tello". En la actualidad, los investigadores están a la espera de que se haga conocida esta obra inédita de Tello. Pese a que las investigaciones realizadas en los últimos sesenta años demuestran que la ruta cultural del hombre en el Perú se inició miles de años antes que Chavín, y si bien no fue exactamente lo que propuso Julio C. Tello, ha quedado plenamente demostrado el origen autóctono de la cultura peruana.

Por ello, mi despacho parlamentario, en justo reconocimiento a la labor intelectual de este ilustre peruano, ha iniciado las gestiones necesarias para lograr que el Ministerio de Educación cumpla con lo dispuesto por la Ley N° 14977, la misma que ordena la construcción de un monumento al sabio huarochirano Julio C. Tello, en la Plaza de Armas de la ciudad de Huarochirí.

Sobre este tema el Ministerio de Educación ha manifestado que se están realizando los estudios necesarios para lograr que la construcción de este monumento cuente con el presupuesto suficiente en el ejercicio presupuestal del año 2000. De esta manera se logrará el cabal reconocimiento de la grandeza del intelecto de este notable peruano que consagró su existencia por una patria auténtica y consciente de su destino.

REFERENCIAS

Huascarán

Unitru

Perúecológico

Congreso del perú

undo/iia/Flores%20Astird/proyecto%20web/pag2.htm CBI